¿Cómo se convierte una especie en invasora?

 

Las invasiones biológicas son sucesos de colonización y proliferación masiva de poblaciones en un entorno, por especies que no son nativas de ese lugar, y que han sido transportadas por la acción humana, ya sea de forma deliberada o accidental. Este tipo de eventos, junto a los alteracións de usufructo del suelo, la sobreexplotación de recursos, la contaminación y el alteración climático, conforman los principales motores del alteración global antropogénico. De hecho, el impacto producido por las especies invasoras es, actualmente, el mayor factor de pérdida de biodiversidad del planeta.

Los impactos de las invasiones biológicas no solo tienen consecuencias sobre las especies; además alteran los ciclos naturales, modifican la estructura de los ecosistemas, causan disrupción de los procesos de sucesión ecológica y generan efectos negativos en el ámbito socioeconómico. La agricultura, la ganadería, la acuicultura, muchas infraestructuras, el bienestar de nuestras mascotas e inclusufructo la salud humana pueden verse afectados por algunas especies invasoras.

Sin embargo, cuando hablamos de especies exóticas con carácter invasor, se aplica el dicho de que “son todas las que están, pero no están todas las que son”. Toda especie invasora es exótica, puesto que ha sido transportada a un nuevo ecosistema —deliberada o accidentalmente—; pero muchas especies exóticas no llegan a ser invasoras. Por ejemplo, de las más de 700 especies exóticas que actualmente se cultivan en viveros, solo 30 se consideran invasoras y otras 73 se consideran potencialmente invasoras. Y es que en el proceso de una invasión biológica, una especie se enfrenta a una serie de barreras y solo aquellas especies capaces de superarlas todas se convierten en invasoras.

«No debe sorprendernos que las especies de una región cualquiera

sean derrotadas y suplantadas por las producciones naturalizadas procedentes de otra

tierra».

 

Charles Darwin, El Origen de las Especies.

 

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