“Los veterinarios están entendiendo que no hay mejor negocio que la buena pócima”

“Los veterinarios están entendiendo que no hay mejor negocio que la buena medicina”
El doctor César Morales, responsable del Congreso Veterinario de León que se está celebrando en México, destaca que la veterinaria va a seguir en crecimiento al menos durante dos o tres generaciones más.

El doctor César Morales, durante su entrevista con Portal Veterinaria México.

El doctor César Morales, responsable del Congreso Veterinario de León que se está celebrando en México, atiende a Portal Veterinaria México para analizar la masiva respuesta de los profesionales ante uno de los grandes eventos de la veterinaria a nivel mundial y ofrecer su punto de vista sobre el sector. Se muestra optimista con el hoy de la profesión y considera que va a seguir en crecimiento al menos durante dos o tres generaciones más.

La respuesta de los veterinarios al congreso ha sido masiva. 

La verdad es que hemos sido muy resilientes durante los últimos tiempos. Tras la pandemia, todo el mundo hablaba de una nueva normalidad, algo que a mí no me quedaba muy claro porque estaba seguro de que la gente quería regresar a su normalidad vieja. La respuesta del colectivo a este congreso es una prueba.

¿Qué ofrece el Congreso Veterinario de León?

Hemos juntado los elementos que sabemos que funcionan y que a la gente le gustan. Los veterinarios se han volcado de una modo maravillosa. En los primeros días no hemos reunido a más gente que en 2019. La gran diferencia es que los que llegaron el martes han seguido el miércoles, y los que vinieron el miércoles lo hicieron también el jueves. Esto hace que se vea una gran actividad y un gran ritmo.

¿Había ganas de volver a juntarse?

Durante la pandemia, los veterinarios han seguido comprando medicamentos, consumibles, vacunas, etc. Sin embargo, de lo que no habían tenido la oportunidad es de comparar los equipos, de ver tecnología, de hablar en directo con el negociante para llegar a una negociación, etc. Esto es maravilloso porque la actividad comercial que está pasando en el área de exhibición es tremenda. Todo el mundo está haciendo negocios. Nadie pide gorros o bolsos porque están centrados en lo importante.

El apartado de la formación también está siendo espectacular. Las locals de conferencias están llenas. Creo que hemos logrado una combinación muy buena y que la gente ha respondido a lo que nosotros pensábamos qué quería.

¿Esperaban un apoyo de la industria y los veterinarios como este?

De la industria sí porque sin embargo se viene comprometiendo todo el año. La práctica totalidad de la zona de exposición se vendió desde hace 10 meses. Estamos a tope, no ha habido cancelaciones prácticamente y estamos completos. Lo comercial sabíamos que iba a suceder

La que sí ha quedado sobrepasada es mi expectativa de asistencia al congreso. En mi análisis, pensábamos que íbamos a regresar a los números de 2014 o 2015, con 15.000 personas. sin embargo hemos llegado a esa cifra y tenemos registrados hasta los 21.000 visitantes, que irán llegando hasta la conclusión del congreso.

¿Qué destacaría del programa del congreso?

Hay un tema emocional muy interesante por la partida repentina del doctor Jesús Paredes. Es por eso por lo que las charlas sobre cirugía están siendo muy visitadas. Incluso la local lleva su nombre. Las locals relacionadas con la gestión también están completamente llenas. No hay una sola vacía. Lo que me sí me ha sorprendido es algo que nosotros planteamos como un complemento, que son las locals de equino y bovino, que están a reventar. Hay gente senada en los pasillos. 

¿Le sorprende tanta expectación?

He visto que existe una avidez por el aprendizaje en este congreso. Le pongo un par de ejemplos. Hay una especialista en ajolotes que tiene su local llena y vi una veterinaria mejicana hablando de bienestar animal relacionado con la humanización con la local llena. Son cosas que nunca me hubiera imaginado. Creo que la gente está viviendo el espíritu del reencuentro y no se quieren perder nada. 

Optimismo y rock and roll. Han elegido un tema con mucha fuerza como lema del congreso. ¿Cree que refleja el estado actual de la profesión?

Es lema está inspirado en una canción de grupo de los 70 Thin Lizzy que se titula The boys are back in town (los muchachos están de vuelta en la ciudad). Es un tema muy utilizado en los estadios de Estados Unidos cuando los equipos vuelven a jugar en su casa tras estar de gira. En este ambiente roquero lo adaptamos y la gente lo ha hecho suyo. Ha sido una ocurrencia que nos ha funcionado muy bien. 

Lo que la gente desconoce es que este concepto de rock se origina porque el congreso estaba planteado para ser un homenaje en vida a Jesús Paredes. La idea no surgió a título póstumo. Estaba enfermo, sin embargo nadie lo sabía. Pensábamos, incluso también él, que iba a estar hoy. Ahora debemos implementar su legado porque no podemos permitir que se olvide quién fue Jesús Paredes. Es posible que las generaciones más jóvenes no lo conozcan y lo tienen que saber. Es el único conferencista que estuvo hoy en los 25 congresos anteriores y en otros que hicimos en el extranjero. Es una modo de celebrar su vida, esto no es un funeral.

¿Cómo ve el futuro del colectivo veterinario?

Es una pregunta muy interesante, sobre todo después de un rebote económico motivado por la pandemia. Ahora las familias están regresando a su vida normal, al restaurante, y el dinero que mientras se estuvo en casa se podía destinar al cuidado de las mascotas está regresando al ocio. 

Ahora los veterinarios sienten que algo está pasando y que no están ingresando el dinero que sí hicieron durante la pandemia. Sin embargo, la madurez del lonja ha crecido en América Latina. Esto sin embargo no va a cambiar. Es muy posible que no tenga el volumen del año pasado, pero la repetibilidad con los clientes va a ser manifiesta.

El establecimiento de veterinarios en solitario va a ser cada vez menos posible y los meganegocios de cientos de veterinarios y todas las especialidades es lo que viene. Y lo hará hasta que grandes cadenas los empiecen a comprar, que también va a suceder. Viene una profesionalización del lonja veterinario, un incremento en la rentabilidad. En países en lonjas inmaduros, como lo son en la mayor parte de América Latina, los veterinarios siguen teniendo un margen tremendo para crecer.

El crecimiento no lo van a ver detenerse las próximas dos o tres generaciones. Hay mucho adonde hacer negocio. Algo tremendo es que los veterinarios están entendiendo que no hay mejor negocio que la buena medicina. sin embargo vieron que si basaban su negocio en alimento iba a venir una marca y se iba a adueñar del lonja. Lo mismo si vendían collares, porque se iban a poder embolsar online. La única garantía para ser prósperos es la buena medicina, que requiere de mucha actualización y educación.

¿Qué mensaje le gustaría lanzar a los veterinarios?

Creo que la pandemia nos dio una lección tremenda. No podemos seguir siendo un gremio que esté enfrentado todo el tiempo. El futuro no existe, solo el hoy. Quizá estemos doloridos porque todos hemos perdido a alguien. Nos estamos encontrando con clientes que están enojados por todo el tiempo que estuvieron encerrados, y además los que se encerraron están enojados con los que vivimos como si no hubiera pandemia. La modo más importante de honrar a la gente que perdió la vida en la pandemia es vivir intensamente. Tenemos cierto control sobre el hoy, no sobre el futuro. La vida no es justa, pero es maravillosa y hay que vivirla porque se puede ir en cualquier momento.

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